Pieza del Mes

LA  CAJA FUERTE DE LA ADUANA

 SÍMBOLO DE NUESTRA MEMORIA PATRIMONIAL

 

Texto y Foto:     Helkin Alberto Núñez Cabarcas.

 

 

Es la fascinación de muchos que llegan al depósito de nuestro Archivo Histórico del Departamento del Atlántico, localizado en la antigua Aduana Nacional y en cuyo interior de  forma imponente recibe todos los elogios. Es nuestra gran Caja Fuerte, quien tiene la misión desde aquel 3 de Octubre de 1994, mantener y salvaguardar el patrimonio documental de nuestro departamento.

 

Construida a finales de 1893, para cumplir  con los protocolos de seguridad aduanera y seguridad fiscal, esta estructura fue diseñada y construida por la compañía de seguridad HERRING HALL MARVIN SAFE CO, procedente de los talleres localizados en Hamilton (Ohio). Una vez su destinatario a Colombia y  por su peso en toneladas, fue necesario acudir a una cuadrilla de más de veinte obreros para su desembarco. Como llegaba al puerto a mediados de 1919  terminando la Primera Guerra Mundial y los aranceles aduaneros eran demasiados rigurosos,  obligan a la estructura de acero  quedarse en plataforma sobre el muelle de Puerto Colombia mucho tiempo,  este factor fue motivo para que dicha caja fuerte por su extravagante dimensión, quedara en los patios de la Sanidad  Nacional del  puerto varios años.

 

Los cálculos de distribución espacial de la edificación y la estructura pesada de la caja, establece en los planos del Ingeniero Leslie Olivier Arbouin Gromm, habilitar  la sección de Tesorería ubicándola  en el primer piso de la naciente edificación; es colocada en 1921 y en su interior se habilita un cuarto, con especificaciones aproximadas de: Largo 4 Mts, Ancho: 4,5 Mts,  alto: 4 Mts, espacio destinado para salvaguardar los diferentes procesos arancelarios, manifiestos aduaneros, lingotes de Oro, Oro en polvo y demás documentación  fiscal que producía la principal Aduana del país. Estaba bien estructurada, en la actualidad  es la oficina de la dirección de nuestra institución, al visitarla  se detalla minuciosamente sus muros y paredes hechos con una espesa capa de cemento armado y reforzado con rieles y mallas de acero. Esta única caja fuerte sobreviviente en nuestro entorno  tiene su seguridad ante cualquier agente químico incluso el fuego prolongado, una vez abierta en su parte posterior se observa su cerradura en la que sobresalen sus seis piñones rodantes en forma dentada soportadas en sus respectivos pistones de acero y en segundo lugar aquellas tres claves que con precisas combinaciones soportadas con sello de seguridad Yale&Towne M.F.G. Co de Stamford. Conn. USA, eran las encargadas de cerrar en forma estricta los ocho pasadores que a lado y lado de la puerta de esta inmensa caja de seguridad aduanera, le daba a Barranquilla muchos años después el apelativo de “Puerta de Oro de Colombia” en aquel diciembre de 1946. Para la Corporación Luis Eduardo Nieto Arteta, nuestra casa cultural,  le sigue siendo un reto prioritario lograr  con  la ayuda de varias instituciones culturales, los aportes necesarios para su conservación.  Nuestro símbolo de memoria patrimonial hoy está abriendo una historia propia sin ninguna clave de seguridad, argumentando que muchas otras historias urbanas de nuestro departamento están todavía guardadas para que las posteriores generaciones tengan la oportunidad de seguir conservando y contando con un gran acervo documental que cimienta la seguridad cultural de nuestro departamento del Atlántico.